1. Datos de cada activo
Cada activo se define con su rentabilidad anualizada histórica de largo plazo (CAGR nominal, con dividendos reinvertidos, antes de comisiones e impuestos) y su volatilidad anual. Son las cifras que se capitalizan en el simulador.
| Activo | Se capitaliza al | Volatilidad | Media aritmética | Referencia histórica |
|---|---|---|---|---|
| Monetario | 2,5 % | 1 % | 2,5 % | Letras del Tesoro a 12 meses |
| Renta fija global | 4,0 % | 6 % | 4,2 % | Índices agregados de bonos |
| Acciones globales | 8,5 % | 16 % | 9,8 % | MSCI World: 8,9 % desde 1987 |
| S&P 500 | 10,3 % | 17 % | 11,7 % | 10,2-10,5 % desde 1926 |
| Nasdaq 100 | 13,5 % | 24 % | 16,4 % | 14,3 % desde 1986 |
| Russell 2000 | 9,0 % | 21 % | 11,2 % | 9,8 % largo plazo; 8,6 % desde 2001 |
| Oro | 6,5 % | 16 % | 7,8 % | ≈8 % desde 1971 |
| Bitcoin | 12,0 % | 60 % | 30,0 % | Histórico muy superior, serie corta |
Salvo en el S&P 500, donde se usa la cifra histórica tal cual, el resto van deliberadamente por debajo de su máximo histórico. El caso extremo es bitcoin: su rentabilidad pasada es de varias decenas de por ciento anuales, pero proyectar eso a treinta años no tiene ningún fundamento, así que se usa un supuesto prudente.
Cuidado con la última década. Es habitual leer que el S&P 500 renta un 12-15 % anual: esa cifra corresponde a los diez últimos años, un tramo excepcionalmente bueno (≈14-15 % anualizado, frente al 12 % del MSCI World). La media de un siglo está en torno al 10 %. Este simulador usa la referencia larga a propósito, porque proyectar el mejor tramo de la serie a treinta años vista infla el resultado de forma poco realista.
2. Anualizada frente a media aritmética
Las dos cifras de la tabla no son lo mismo y confundirlas es el error más común:
- La media aritmética es el promedio de los años sueltos.
- La anualizada (CAGR) es lo que realmente capitalizó tu dinero.
Un activo que un año sube un 50 % y al siguiente baja un 30 % promedia un +10 %, pero quien lo mantuvo acabó con un 5 % menos. La relación aproximada entre ambas es media ≈ anualizada + σ²/2, y la diferencia crece con la volatilidad: dos décimas en la renta fija, más de dieciocho puntos en bitcoin.
El simulador capitaliza siempre la anualizada, que es la cifra honesta. Consecuencia: más volatilidad no implica más resultado, y por eso una cartera muy agresiva puede acabar por debajo de un índice más tranquilo.
3. Cómo se calcula la cartera
Cada activo capitaliza por separado, mes a mes, con su propia tasa, y recibe la parte proporcional de tu aportación mensual. El resultado total es la suma. Como no se reequilibra, los activos más rentables ganan peso con los años: por eso el reparto final no coincide con el de partida.
La rentabilidad esperada de la cartera es la media de las rentabilidades capitalizadas, ponderada por su peso.
4. Volatilidad de la cartera y diversificación
La volatilidad de una cartera no es la media de las volatilidades de sus activos: depende de cuánto se muevan juntos. Se calcula con la fórmula habitual, usando correlaciones orientativas entre familias de activos:
- Entre índices de renta variable: 0,9 — se mueven casi a la vez.
- Renta variable y renta fija: 0,2.
- Renta variable y oro: 0,1.
- Renta variable y bitcoin: 0,35.
- Monetario con el resto: prácticamente 0.
Ese es el efecto que hace que mezclar activos reduzca los sustos sin renunciar a todo el crecimiento.
5. Ratio rentabilidad/riesgo
Se calcula como (rentabilidad esperada − 2,5 %) / volatilidad, tomando el 2,5 % como referencia de activo sin riesgo. Responde a una pregunta concreta: cuánta rentabilidad extra te llevas por cada punto de volatilidad que aguantas. Es la forma honesta de comparar carteras: la que más gana no es necesariamente la que mejor te paga el riesgo.
6. Escenarios malo y bueno
La rentabilidad media de un periodo largo es mucho más estable que la de un año suelto: su dispersión se reduce con la raíz del plazo. El simulador usa los percentiles 10 y 90:
- Escenario malo: g − 1,28 · σ / √T
- Escenario bueno: g + 1,28 · σ / √T
Por eso la banda se estrecha cuando alargas el horizonte. No es el peor caso posible: uno de cada diez escenarios cae por debajo de la línea inferior.
7. Inflación
El «valor real» divide el resultado entre (1 + inflación)años, con la tasa que indiques. Traduce el resultado a euros de hoy, que es lo único que dice de verdad cuánto vas a poder comprar.
8. Qué no incluye el cálculo
- Comisiones de compraventa, custodia o gestión, y gastos internos de los productos.
- Diferenciales por cambio de divisa: los índices estadounidenses no cotizan en euros.
- Impuestos sobre dividendos, intereses o plusvalías.
- Reequilibrios, aportaciones extraordinarias o retiradas.
- El orden en que llegan los buenos y malos años, que en la vida real cambia el resultado.
Sumadas, esas ausencias hacen que el resultado real de cualquier inversión suela quedar por debajo del simulado. Un 0,5 % anual de costes parece inofensivo y en treinta años se lleva una parte considerable del total.
9. Qué hacer con estos números
Úsalos para entender relaciones: cuánto pesa el plazo, cuánto cuesta la inflación, qué le hace a tu cartera subir el riesgo. No los uses como previsión de tu patrimonio futuro, porque no lo son. Y antes de mover dinero de verdad, consulta con un asesor registrado en la CNMV.
10. Fuentes consultadas
Las referencias históricas de la tabla proceden de recopilaciones públicas de series de índices. Las principales:
- S&P 500 desde 1926 con dividendos reinvertidos
- Rentabilidad total del S&P 500 año a año
- Media del S&P 500 y por qué varía según el periodo
- Serie histórica del MSCI World
- Historia de rentabilidades del Nasdaq 100
- Russell 2000 a largo plazo
- Rentabilidad media del oro y otros activos desde 1971
Las cifras se redondean y se ajustan a la baja por prudencia, así que no coinciden exactamente con ninguna fuente concreta. Las volatilidades y correlaciones son valores orientativos de uso común en construcción de carteras.
Consulta también el aviso legal, con el descargo completo de responsabilidad.